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Debate Psicodrama

     
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Compartilhando: "Otoño en Colegiales"
Remetente: Luiz  Fernando  Bier  Melgarejo  <fernando@hipernet.ufsc.br>
Data  de  Envio: 2001-04-24  18:59:40.000

Queridos amigos de fli:

El sábado pasado en el Teatro Otoñal en Colegiales,
estuvimos representando al Centro Zerka Moreno Debora,
Raquel y yo como “directoras y Marga como
participante del grupo de los jueves.

Raquel, muy aplicada ella, trajo todo un programa
escrito de precalientamiento y se empezo a achicar
cuando Debora le dijo que iba a dirigir ella. No había
caso... No quería. Sin embargo, pudimos utilizar todo:
lo de ella, lo de Debora, y yo, que no traigo nunca
nada escrito (ya me conocen) pero fluyo, como siempre.

Vinieron como 25 personas, de las cuales yo sólo
conocía a Roman. Claro, el tema “Nosotros en la
realidad económico social”, no auguraba un trabajo
facil. 

La idea de Debora era incluir la propuesta que había
traído Raquel como precalentamiento. Pero primero
presentaríamos al grupo y lo que hace los jueves;
entonces, en vez de invitarlos a presentarse a ellos
allí, los invitaríamos a transportarse imaginariamente
a nuestro "taller" de los jueves.

El espacio del teatro Gargantúa es muy parecido al
espacio del Taller.  Raquel describió un poco el lugar
y subió las escaleras; Marga describió el espacio y
donde estaban las ventanas, y yo me constituí en
puerta. Debora invitó a todos a que entraran.

Al principio ninguno se movía, así que entre las tres
(yo no porque era puerta) fueron invitando a uno por
uno, tomándolos de la mano, hasta que todos empezaron
a moverse y entrar solos, a través de la puerta.
 
Una vez todos adentro del taller, la cosa no fue tan
difícil, porque era terreno conocido para todas
nosotras... Lo que fue difícil fue tener a tanta gente
nueva con un tema por demás conflictivo. Ahí fue
cuando todos, caminado y entrecruzándonos, empezamos a
mirarnos a los ojos y nos fuimos presentando, pero
tratando de que no fuera de manera convencional sino
inventando alguna manera diferente.  No recuerdo cómo
fue el orden y la transición.

La siguiente face fue traer el tema “Nosotros en la
realidad económico social”, que se fue armando de la
siguiente manera: 

Raquel había propuesto armar el “nosotros”. Eso se fue
haciendo pidiendo a la gente que, con los ojos
cerrados, se ubicara en ese nuevo lugar y se conectara
con lo que estaba sintiendo, y que a medida que les
fuera surgiendo, tomaran un lugar en el centro del
círculo para armar como una escultura humana.  De a
poco la gente se fue ubicando y encontrando los
lugares, y una vez todos amontonados, Debora dijo:
bueno, ahora ya no somos individuos sino que somos
nosotros. Una vez que hayan interiorizado este
concepto de ser NOSOTROS, veamos que sentimos ante la
realidad económico social que estamos viviendo.

....................................................................

Hubo un clamor instantáneo que salió de todo ese
monumento de personas enredadas que se había formado.
Yo también me había metido. Me olvidé completamente
que me hubiera tenido que quedar afuera.  La cuestión
es que me encontré dentro de un masacote que clamaba y
que iba de aca para allá, en un vaivén que no
terminaba más e iba “in crescendo”...

No recuerdo como fue la transición. Creo que Debora
propuso que fueramos formando grupos más pequeños y
que cada uno de ellos expresara a su manera lo que
habían sentido durante todo el proceso vivido hasta
ese momento y cualquier cosa que hubiera hecho surgir
en cada uno.

Se fueron formando pequeños grupos de alrededor de 3 a
6 personas, y al cabo de un cierto tiempo, fueron
llamados a representar lo que se había
intercambiado...

Me sorprendió la rapidez con que se formaron los
pequeños grupos y el dinamismo con que se fueron
presentando una vez terminado el trabajo minigrupal;
hubo mucho orden, que fue espontáneo; todos parecían
deseosos de expresar lo que habían sentido, y cada uno
le fue poniendo un nombre a su actuación.  Esos
nombres, fueron apareciendo casi espontáneamente,
porque esta pauta no había sido dada, o por lo menos
nuestro grupo no la había escuchado.

A medida que se iban desarrollando las actuaciones,
Débora intervenía aquí y allí, pidiendo la expresión
de una palabra, un sentimiento, un movimiento, o
simplemente anunciando que probablemente, a ese
personaje, con el permiso del actor, lo traería más
adelante.

Una vez que todos los grupos hubieron terminado,
Débora armó una escena recuperando todas las cosas que
había ido rescatando durante las representaciones.  Se
armó un dique con una fisura, que apenas podía
contener el agua que amenazaba con romperlo
completamente y producir un desastre.

Debo confesar que no recuerdo demasiado bien cómo se
resolvió esto. Lo primero que pidió Débora fue un
RUMBO. Una vez el rumbo establecido, pidió a una
fuerza masculina que había estado poniendo límites que
se ubicara en un lugar tal que en vez de impedir
cosas, simplemente las encauzara... fue así como
apareció el fluir del río, y este hombre se convirtió
en orilla.  Yo quería ser árbol pero del otro lado del
río. Me indicó dónde ponerme y allí me planté.
Mientras tanto, cada uno iba tomando su lugar... Todos
estabamos en el 2001... y había mucha gente cerca del
arbol... pero la otra orilla del rio estaba bastante
despoblada... 
Allí, Débora nos pidió que desde los lugares donde
estábamos, nos trasladáramos en el tiempo, al 2005. La
gente tenía dificultad en cruzar... tanto de orilla a
orilla como del 2001 al 2005.
Lo que se me ocurrió hacer a mi, lo que sentí
instantáneamente, fue subirme a una silla y seguir
siendo el mismo árbol, sólo que un poco más alto.  Fue
una reacción inmediata mía. En algun momento sentí que
era el árbol de la vida... no me acuerdo si fue en el
2001 o en el 2005. 

Pero al personaje que hacía de límite para el río no
le gustó la idea del simbolismo.  Yo no entendía cual
era la diferencia entre el arbol de la vida y
cualquier arbol: para mi, los árboles, cuando están
vivos, son vida! Era increíble desde donde yo estaba
como arbol, cómo eso se reflejaba inexorablemente!
Todos habían venido cerca de mí: a refugiarse bajo mi
sombra, a cobijarse en mis ramas, a comer mis frutos a
enroscarse en mi tronco (de hecho, tenía alrededor de
mi tronco una serpiente que me había pedido permiso
para enroscarse)...  Yo era feliz simplemente estando,
y no había nada que me moviera.  El río pasaba cerca,
por lo que mis raíces estaban felices; el viento
acariciaba mis hojas y las hacían cantar, y los
pájaros acompañaban con sus trinos... El sol me
revitalizaba y yo me sentía estable, feliz y
cumpliendo con mi tarea... YO ERA EL ARBOL DE LA VIDA!

Estuve parada mucho tiempo... No sé cuanto habrá
durado toda la dramatización, pero en ningún momento
sentí cansancio físico (raro en mi).  Tampoco pude
prestar mucha atención a lo que pasaba a mi alrededor
porque estaba muy ocupada distribuyendo vida y energía
y consciente de la savia que corría por todo mi
interior.  Nada de lo externo me podía dañar...

Veía desde mi lugar cómo la gente luchaba por ir a la
otra orilla, por no ir, por pasar, por no pasar...
muchas complicaciones, por ir al 2005, por quedarse en
el 2001... Nada de eso me llegaba... No podía influir
en nada de lo que los demás hicieran a mi alrededor.
Yo simplemente estaba ahí...  La serpiente sí,
enroscada a mi, creo que captó algo de mi energía,
porque no se quiso ir.  Se quedó allí, quietita.

Pero llegó un momento en que al ver la otra orilla tan
vacía, tan yerma, sentí la necesidad de que hubiera
otro arbol, pues había llegado el momento de
reproducirme, y aparentemente era uno de esos árboles
que necesitan que haya otro cerca para poder hacerlo,
como las paltas, creo.  Y eso fue lo que pedí...
Raquel inmediatamente acudió al llamado y se ubicó en
la otra orilla.  Yo estaba feliz!

.........................................

No recuerdo muchas cosas más.  Además, quisiera
quedarme con este sentimiento, que me producen tanta
satisfacción.  

........................................

Para ir terminando, Debora nos fue trayendo a todos de
vuelta al Taller, y me pidió que armáramos nuevamente
la puerta para que cada uno fuera saliendo, y al
atravesarla, pronunciara una palabra que se le
ocurriera... Y así fueron saliendo, uno por uno del
Taller, para regresar al Teatro Gargantúa de donde
habíamos salido, mientras Debora y yo formábamos el
dintel de la puerta, como si fuera el Martín Pescador.
 

Una vez todos de vuelta en el Teatro Gargantúa, nos
sentamos en círculo y comenzamos el sharing.  Hubo de
todo: personas que se habían sentido tocadas muy
profundamente, y a quienes les había cambiado
completamente el tema del inicio, que se había
convertido en algo totalmente secundario; otras
personas declararon haberse sentido muy tensas, y
haber terminado el trabajo tensionadas; seguramente
Débora, Raquel y Marga se acordarán de un montón de
cosas que a mi se me quedaron en el tintero, pero no
quiero dejar que pase más tiempo para compartir esto
con ustedes.

..........................................

Un comentario personal: el tema elegido para trabajar
me pareció un desafío muy grande, y muy dificil de
terminar en un... vivieron felices y comieron
perdices.  
Por otra parte, me cuesta identificarme con el rol de
víctima de la realidad económico social  presente, y
quizás eso me impida empatizar con los que la están
viviendo de esa manera.  Y no es que no la haya
vivido; sólo que la viví antes, pero no era
generalizada: era un drama económico social propio,
pero vivido a destiempo, y que felizmente he superado.

La realidad que estoy viviendo ahora, creo, es la del
árbol, y elijo quedarme con ella, vivirla, estar
siempre allí, sentir la savia que corre por mis venas,
ver a las personas que se acercan para guarecerse bajo
mis ramas para protegerse del sol o de la lluvia,
sostener los nidos de los pájaros y saber que siempre
habrá tierra, agua, viento y sol para que yo siga
trabajando y dando frutos!

Les pido perdón a mis amorosas compañeras Débora,
Raquel y Marga por todas las cosas que he olvidado
incluir, pero pienso que con el raconto de cada una,
vamos a poder tener una idea bastante clara de lo que
sucedió en el Otoño en Colegiales que nos tocó animar
el 21 de abril de 2001 en Buenos Aires, Argentina!

Un abrazo,

Felicitas



De: Felicitas Mira <felimia@yahoo.com.ar>
Asunto: [psicodrama] Otoño en Colegiales

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fonte: 
[grupal:13426] FW: Otoño en Colegialeslista GRUPAL

Reenvio mensaje de Felicitas Mira sobre la actividad del sabado.
Roman

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